Santa Elia de Bourdille


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Santa Elia de Bourdille

Cardenal,5 de julio.

Significa “sol”. Viene de la lengua griega.

Hay historias de santos que van configurando el espejo luminoso de la Iglesia mediante sus características personales y su forma concreta de lograr la santidad.

Este joven, nacido en 1415 y muerto en Tours en 1484, es sumamente original.

Según su confesor y director espiritual, desde temprana edad soñaba con ser franciscano con la condición de que nunca montaría a caballo.

¿Razón? Porque san Francisco montaba en burro.

Se entregó al estudio sagrado. Y se hizo un maestro experto en Biblia. La enseñaría más tarde en el convento de Mirepoix, y, además, para predicar la Palabra de Dios con dignidad, conocimiento y elocuencia.

Cuenta su confesor que, mientras otros sacerdotes predicaban solamente cuando hacía buen tiempo, él, por el contrario, no le importaba el tiempo que hiciese sino el anuncio de Dios y la evangelización.

La gente, al oírlo predicar tan bien, se preguntaba que de dónde era.

Su acompañante solía decirles que provenía de una familia noble y, de este modo, les invitaban a comer.

Cuando tenía 21 años, los sacerdotes y canónigos de la región lo eligieron obispo. El no quería. Y sin más, se fue a Roma a presentarle al Papa la renuncia.

El Papa Eugenio IV, sin embargo, le ordenó que se fuese a su diócesis. Treinta años más tarde, el rey Luis XI lo envió a Tours que entonces la más importante de Francia. Fue su confesor y le nombró cardenal en contra de su voluntad.

Era tan sensible que ni siquiera podía ver morir a un animal en la cacería. Llevó una vida de pobreza austera y de mucha oración."