Santa Rafaela María


ImprimirImprimirEnviarEnviarPDFPDF

Rafaela María

Fundadora de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, 19 de mayo

Etimológicamente significa: María =”princesa de las aguas, en lengua siria, y Rafaela = “medicina de Dios”, en lengua hebrea.

Junto al río Guadalquivir, en el pueblo de Pedro Abad, a 30 kilómetros de Córdoba, nació Rafaela en 1850. Tenía once hermanos y una hermana, Dolores.

La suerte no la acompañó desde niña. Cuando contaba tan sólo 9 años, perdió a su madre. Entonces pronunció estas palabras:" No pondré nunca mi afecto en criatura alguna".

En la flor de la vida, cuando se despierta el amor, hizo voto de virginidad. Las dos hermanas viven íntimamente la unión con Dios, traducida siempre en obras de atención a los pobres. Pasado algún tiempo, se fueron a las monjas Clarisas de la ciudad califal. Allí encuentran la colaboración de un buen sacerdote y del señor obispo Fray Ceferino González.

Fue entonces cuando fundaron el Instituto de Adoradoras del Santísmo Sacramento e Hijas de María Inmaculada. No siempre les fueron bien las cosas. El señor obispo no las entendía. Por eso se fueron a Andújar, y a continuación a Madrid en compañía de 16 religiosas.

Ante todas estas dificultades, Rafaela no perdió la calma. Es más, en estas ocasiones alababa al Señor con el cántico de acción de gracias.

El primado de España aprobó a nivel diocesano el Instituto en 1877. Y diez años más tarde, el Papa León XIII aprobó la nueva Congregación con el nombre como se conocen en la actualidad: Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús.

Como era obra de Dios, las hermanas florecieron y las fundaciones crecían de día en día. La idea fundamental que inculcaba a sus hermanas era "la humildad hecha carne". Tras estos inicios primaverales, vinieron más dificultades, las desconfianzas y hasta el mismo olvido. Rafaela tuvo que renunciar a su cargo de Superiora en favor de su hermana Dolores.

En el año santo de 1925, moría tranquilamente para encontrarse en la casa del Padre celestial.

En los cincuenta fue hecha santa en mérito a sus muchas virtudes.