Santa Rosa Hawthome Lathrop


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Rosa Hawthorne Lathrop, Santa

Fundadora, 8 de julio

Etimológicamente significa “jardín de rosas”. Viene de la lengua latina.

Existen diversas formas de llegar al mundo de la fe. Unas veces es por la educación de padres cristianos, y otras por otros senderos que nadie se puede imaginar.

Es el caso de esta joven. Su nombre te será familiar, no por ella, sino por su padre, el gran novelista americano Nathamel Hawthome.

Como la inmensa mayoría de las jóvenes, cuando llegó el momento oportuno y anhelado, se casó con el joven George. No tenían la fe cristiana. Esta les vendría a los doce años de haber contraído matrimonio.

Ella lo deseaba desde hacía tiempo pero las dificultades provenían de su esposo, entregado al alcohol.

Como ya no podía soportar a su marido, siempre borracho, pidió la separación matrimonial. Una vez que se vio libre de esta atadura, ella vio en qué sitio podía vivir mejor la fe. E, inspirada por el Señor, se entregó a lo que no mucha gente quiere: a tratar y visitar a los que padecen la enfermedad del cáncer.

Su obra quedó plasmada en una Congregación llamada “Servidoras Dominicas del Alivio para el Cáncer Incurable”.

Tras esta humana y cristiana fundación, ella se cambió de nombre. Desde ese instante se llamó Alfonsa.

Dios le ayudaba tanto que siempre se le veía alegre en las cosas pequeñas y en las grandes provenientes del cáncer.

Oficialmente la Iglesia no la ha declarado todavía santa, pero su fama, sus milagros y su devoción corren paralelos a los de otras muchas santas y santos.

Le encantaban los detalles sencillos con sus enfermos. Les regalaba desde un loro, un perro o una radio para que se distrajeran oyendo música o alguna buena palabra que les estimulara a llevar adelante con aceptación cristiana su enfermedad.

Solía decir que cualquiera de estos detalles constituía un cielo:"¡Esto es el cielo".