Santo Tomás de Hereford


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Tomás de Hereford, Santo

Obispo de Hereford, 2 de octubre

Etimológicamente significa “ gemelo”. Viene de la lengua aramea.

Ante la vida de tantos santos y santas, uno se queda alucinado por lo que hicieron en su vida amando a Dios y al prójimo y por la forma con que llevaron a cabo todas sus acciones.

Sus padres eran de buena posición social. El era un barón normando. Guillermo de Chanteloup y su madre era la condesa de Evreux.

Pero se ve que la riqueza no tiene por qué ser obstáculo para alcanzar la cima de la santidad.

Como era de familia bien acomodada y tenía cualidades para el estudio, lo enviaron a estudiar a la prestigiosa Universidad de Oxford y a continuación a la de Orléans para la carrera de Derecho y a la de París para completar sus estudios con la filosofía.

Su fama y su cultura llegó a tal punto que lo nombraron canciller de las Universidades de Oxford y de Inglaterra.

Su gozo en un pozo. Todo le iba bien cuando el rey Enrique III, sin razón alguna , a no ser la envidia, lo destituyó de ambos cargos.

No se desalentó lo más mínimo.

¿Qué hizo entonces?

Dios le tenía preparado el doctorado en la santidad. Debido a sus virtudes y a su integridad de vida, el Señor lo guió hacia la vocación religiosa.

Bien pronto lo nombraron obispo de Hereford. En seguida comenzó su actividad pastoral restableciendo la vida religiosa de su diócesis que anda un poco a la deriva a causa de las guerras civiles que la habían asolado.

También tuvo su culpa el arzobispo de Canterbury.

Nada ni nadie le asustaba en su camino. Dios sabía conducirlo maravillosamente bien y él, agradecido, seguía las palabras que le dictaba en su corazón.

Cuando llegó a Italia para arreglar algunos asuntos con el Papa Martín IV, le vino la muerte en el año 1282.

Sus reliquias fueron llevadas a Hereford para el culto y la admiración del pueblo.