Si mi noviazgo no funcionó, ¿debo interpretarlo como un signo de que Dios me llama?

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Si mi noviazgo no funcionó, ¿debo interpretarlo como un signo de que Dios me llama?

Felipe de Jesús pregunta:

Acabo de terminar con mi novia y creo que Dios me llama y estoy decidido a dejarlo todo para seguirlo. Si mi noviazgo no funcionó, ¿será que Dios me llama para consagrarme a Él?

Muy querido Felipe de Jesús,

Me imagino que el haber terminado el noviazgo no ha sido cosa fácil. Ahora bien, es importante que en los momentos en los que los sentimientos, emociones, etc. estén agitados (ya sea por lo positivo o por lo negativo) conviene tomar las cosas con un poco de calma.

Me parece que ha pasado muy poco tiempo desde el final de tu noviazgo. Normalmente se necesita tiempo para poder asimilar una experiencia así. Por tanto creo que en estos meses no sería lo mejor darle muchas vueltas a todas esas ideas que en un momento determinado pueden ser base para un cambio importante de rumbo en tu vida. Sí profundiza en tu realción con Dios, en tu disponibilidad a su voluntad, en tu aprecio por la vida de gracia... pero la decisión de dejarlo todo debe brotar, precisamente, del amor a Él, a la Iglesia, a las almas y no por despecho porque el noviazgo no funcionó.

Te recomiendo que empieces una dirección espiritual con algún sacerdote o consagrado prudente que conozcas, para que te ayude a lograr la serenidad espiritual para poder hacer un buen discernimiento. En esas condiciones, podrías hacer una buena experiencia vocacional en algún seminario.

Con el director espiritual, el paso del tiempo y, la experiencia vocacional, podrás distinguir si el Señor te llama a esa vocación consagrada o más bien te pide el sacerdocio.

Dios puede hablar también a través de un noviazgo que no funciona. Pero no deben ser los sentimientos e impresiones lo que nos hagan discernir, sino el amor, que reside en la voluntad y es fiel, cuando siente y cuando no siente nada.

Cuenta con mis oraciones.