Si siento este atractivo por una chica, ¿me aconsejaría dejar el seminario?

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Si siento este atractivo por una chica, ¿me aconsejaría dejar el seminario?

Óscar pregunta:

Hace tiempo le había escrito sobre mi vocación. Ahora soy seminarista por mi diócesis y estoy terminando la filosofía. Estoy convencido de que Dios me llama para seguirle y disfruto mucho del trabajo con los más pobres y en la catequesis. Pero conocí a una muchacha que también da catequesis en la parroquia en la que hago pastoral y "me ha movido el tapete"... me pongo nervioso hablando con ella, e incluso creo que no haríamos mala pareja. Si siento este atractivo por una chica, ¿me aconsejaría dejar el seminario?

Muy estimado Óscar,

Gracias por tu pregunta y felicidades por el progreso que has ido haciendo en tu formación. Enhorabuena por estar terminando la filosofía.

Creo que el mejor consejo te lo podrá dar tu confesor o el padre espiritual del seminario, pues ellos te conocen mucho mejor y sabrían cómo aplicar los prinicipios generales a tu caso concreto. Sin embargo, te doy algunas pistas que te puedan ayudar a superar esta dificultad con la que te has encontrado.

Primero, tenemos que agradecer a Dios que eres un muchacho común y corriente que siente el atractivo de la mujer. Creo que esos sentimientos son muy normales y que no son más que, eso, sentimientos. Cuando Dios nos llama al sacerdocio, no nos priva ni de nuestros instintos, ni de la pasión de nuestro corazón, ni, mucho menos, de nuestra capacidad de amar. Sin embargo, nos invita a dirigir toda esta capacidad de donación hacia un Amor que se llama Jesucristo y que se concreta en todo lo que Él ama: los hombres y mujeres, la Iglesia, etc.

En segundo lugar, ese atractivo que experimentas por esa chica es, inicialmente, algo que "brota por sí solo". Pero luego con nuestra libertad debemos decidir qué hacer con este sentimiento: si quieres cultivarlo para que se convierta en una relación más estable y profunda, o bien si eliges más bien una relación de amor con alguien más. Es semejante a lo que sucede a un joven que tiene novia y de pronto conoce a una chica más atractiva y muy simpática y que le atrae... pero decide ser fiel a su novia... Hay que saber ir más alla de los sentimientos para que no construyamos nuestra vida sobre ellos, sino sobre el amor y convicciones profundas.

Está claro que si tú buscas a esta muchacha, incluso con la excusa de "preparar la pastoral", esa chispa inicial se convertirá en un fuego que haga que todos los otros amores en tu vida palidezcan delante de él. Por ello, si tú te das cuenta que Dios te llama a ser sacerdote y tú quieres seguirlo, tienes que saber guardar tu distancia y proteger esta decisión de cosas que, aun siendo muy buenas, no van en el sentido de lo que Dios quiere y tú quieres.

En tercer lugar, querido Óscar, te confieso que la imaginación es una muy mala consejara. A veces idealizamos tanto las realidades que nos parecen "lo mejor del mundo", cuando en realidad no son más que una ilusión. Es como la fábula del cuervo que tiene un queso en la boca y ve a otro cuervo en el agua que parece tener un queso más grande... tira el suyo para tomar el más grande y se da cuenta luego de que era una ilusión... y el queso real que tenía se ha perdido en el estanque. Por eso, analiza bien, y hazlo desde Dios. No tomes decisiones cuando estás nervioso o tu espíritu no está tranquilo. Puedes arrepentirte.

Ahora bien, como te recomendaba, habla con tu confesor o padre espiritual con confianza y con la seguridad de que Dios quiere iluminar tu conciencia a través de ellos. Si, hablando con ellos, y en plena serenidad, ves que el Señor te pide servirle por otro camino, adelante. Pero, de nuevo, no te precipites a tomar decisiones que luego te van a dejar más triste.

Te encomiendo. Por favor, no dejes de rezar por todo el equipo que atiende este sitio.