Vulnerables ante Facebook

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Los grandes usuarios de las redes sociales, especialmente los jóvenes que están enganchados con Facebook, corren riesgos cada vez más fuertes de violación de su privacidad. Según aseguraron expertos en seguridad digital de la empresa Symantec, desde hace cuatro años a la fecha, los usuarios de Facebook han estado expuestos —dicen que por accidente— a “compartir” su información personal a terceros, anunciantes, comerciantes, violadores…

Los jóvenes que usan tanto las redes sociales, han sido la carne de cañón de este “error accidental” que ya se corrigió, de acuerdo con declaraciones de funcionarios de Facebook. No obstante muchos usuarios, no se sabe cuántos, siguen expuestos a ataques a su privacidad si no toman la rienda de su seguridad (que, muy probablemente, nadie más va a tomar).

“Symantec afirma que Facebook no sólo ha filtrado los datos privados, tales como su sexo, su edad, sino que en los últimos cuatro años terceros han tenido acceso a minas de oro, como su perfil, fotos y charlas. Symantec también acusa a Facebook de dar a terceros la posibilidad de publicar cosas en el muro de los usuarios”, ha escrito en su columna de PC World, Purewal Jacobsson Sarah. Facebook alega que la fuga fue por accidente y que, quizá, los “terceros” ni se hayan dado cuenta de lo que tenían entre manos. ¿Será cierto?

Difícil creerlo, sobre todo ahora que las redes sociales se han convertido en la joya de la corona del mundo digital para los anunciantes y los cazadores de oportunidades de extorsión. Symantec ha explicado que ciertas aplicaciones de Facebook han estado dando inadvertidamente “tokens de acceso” a terceros, como anunciantes y las plataformas de análisis. Symantec estima que cerca de cien mil aplicaciones activas de Facebook contribuían a este problema en febrero de 2011. Desde luego, nadie sabe cuántos ni cuáles han sido los agujeros que se han producido en el sistema. Ni con qué bases de datos se hayan hecho los múltiples saboteadores de este mecanismo de comunicación que ha mostrado su capacidad estratégica en más de un conflicto político en el norte de África, por citar un ejemplo.

Habrá que cambiar la contraseña de Facebook; habrá que elaborar nuevas estrategias para acceder y conversar a través de esta extendidísima red social. Lo que sigue siendo cierto es que nada podrá suplir a la vieja y buena conversación cara a cara. Lo que estamos haciendo con las conversaciones virtuales podrá parecer muy popular, pero, a la larga, no serán nuestros seguidores los que nos den un susto: serán los que están agazapados detrás de la tecnología, para usarla mal. Para usarla para el mal. O para la venta de baratijas. Que casi es lo mismo.