Resurrección: una alegría sin barreras

El Evangelio según san Juan nos narra con bastante detenimiento lo sucedido el primer día de la semana, el siguiente al sábado, el día en que resucitó el Señor. Este hecho fue de tal trascendencia para la naciente Iglesia que originó el cambio, no poco importante, del día especialmente dedicado a Dios. El día del culto por excelencia no fue ya el sábado para los cristianos, sino el dies domínica, día del Señor, el domingo.

La encíclica de la esperanza

Benedicto XVI, desde sus años de vida académica, conocía muy bien la encrucijada intelectual de occidente; y más tarde, en sus 23 años de Prefecto de la Doctrina de la Fe, tuvo la oportunidad de ver cómo la llamada Modernidad había dejado sin esperanza a millones de personas en Occidente.
 

Dios

Oraciones